lunes, 31 de enero de 2011

Saber es a no saber

Evidentemente y a partir de la lógica pudiera resultar aceptable que a mayor cantidad de amplitud espacial, más difícil resulta la colocación de fronteras. Existe también una teoría física sobre la nulidad en la velocidad de un objeto lanzado en dirección vertical, justo al momento de iniciar su caída libre. Por último, sería conveniente para los fines de este texto, citar el dicho conocido: "quien mucho abarca, poco aprieta".

En la Sociedad del desconocimiento, el autor asume que el gran manejo de información dentro de la sociedad deriva en una improporción sobre los conocimientos que se manejan. Alega que, con dificultad, puede ser desplegada una gama de soluciones que de forma científica, incidan en la transformación de un determinado sistema.

Es decir, pone en tela de juicio que la complejidad de problemas cualitativos como la resolución del conflicto clímatico, entre otros de tipo similar, pueda ser resuelta con la acción de las herramientas científicas disponibles en la sociedad actual.

Independientemente de la conveniencia del desarrollo de nuevas "estrategias cognitivas" para afrontar la complejidad, se debe resaltar el hecho de que no ha cambiado el mundo, sino nuestro conocimiento de él, y que además, el incremento del conocimiento es, por su misma naturaleza, exponencial.

Esto se puede explicar de manera simplificada si se considera que existen dos formas de conocimiento: el "descubierto" y el "inventado". Lo "descubierto" es próximo a "lo real"; lo "inventado" es "construido" por el hombre.

Quizá no haya nada especial en el tipo de problemas percibidos por el autor ni en las estrategias sugeridas para acometerlos. Al fin y al cabo, son sólo aspectos puntuales de una complejidad inevitablemente creciente.

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