Sentada los ví pasar. En ese momento todos vestían de rojo, gorras estelarizando la llegada de un nuevo amanecer. Los otros por su parte, reían. Celebraban con temor y descarada incertidumbre, el comienzo de un nuevo relevo. Habría sido magnífico fotografiar el pensamiento visionario de ambas fuerzas y guardarlo para los proximos días. Sin ánimos de ser pesimista, espero que esta vez, los de rojo lo hagan mejor, así como espero que Los otros dejen de adular a sola persona y comprendan que existe una sociedad.
Gente que viaja en carros de último modelo, lo mismo que en perreras o autobuses con personal agresivo. Gente que habita en Loma Linda Conuntry Club y otra que agradece estar en Loma Linda de Cambalache. Gente que tiene por ambición igresar en las Empresas Básicas y gente que sólo tiene ganas de trabajar para la ciudad o el mundo por igual. Gente que respira un aire más puro que quienes habitan en Matanzas, los de allí también. Gente que quiere amor y otra que quiere dinero. Gente que vive en la realidad y otra que se escapa. Gente que prefiere disfrutar los parques antes que el centro comercial y viceversa. Gente que quiere leer, mientras otros solo quieren bailar. Gente que anda en taxi sin tener que trabajar, mientras que otra no puede hacerlo porque espera la quincena.
Somos ciudad, todos, todas, Los de rojo, Los otros y por supuesto, los demás.

