Una pareja de jóvenes con cuerpos exageradamente llamativos son los clásicos protagonistas de algún episodio en este género de anime. Ella de piernas largas y cintura estrecha, senos voluptuosos, cabello largo, ojos grandes y rostro angelical. Él de alta estatura, contextura delgada y músculos pronunciados. Ambos anticipan su encuentro sexual con miradas sugestivas y cálidas conversaciones sobre partes del cuerpo, ganas y movimiento.
Generalmente están solos, aunque de vez en cuando intervienen personajes que se hacen parte esencial de la escena. Es entonces cuando se pueden observar en un mismo escenario a dos mujeres que se tocan mientras un hombre las mira, tres hombres que esperan su turno para penetrar a una mujer, dos hombres que intercambian a dos mujeres en un mismo escenario y así inimaginablemente.
Además de la cantidad de personas que pueden mantener un mismo encuentro sexual, el Hentai se caracteriza por recrear escenas sexuales con trasfondos basados en situaciones severamente cuestionadas en el contexto social, como incesto, adulterio, sexo entre personajes religiosos, zoofilia, violaciones, entre otras.
Asimismo, las escenas recreadas intentan elevar potencialmente la imaginación del espectador, mostrándole situaciones sexuales totalmente deshinibida que ocurren en paisajes de fantasía. Por ejemplo, el Dios pervertido del inframundo que siente debilidad por las angelitas y hace lo posible por tener sexo con todas, la monja que cuelga por momentos sus hábitos para tener relaciones con un personaje clandestino o dos hermanos que se debaten entre las ganas de cumplir con un mandamiento moral y tener la osadía de entregarse los cuerpos.
Por otra parte, es común que los personajes femeninos del Hentai predominen por la forma en que son representadas sus vidas, es decir, la mujer del Hentai normalmente se encuentra en situaciones que la convierten en única protagonista de la escena, bien sea porque refleje ser una esclava sexual, sumisa y forzada a cumplir los perversos deseos de varios hombres o una pervertida dispuesta a emplear exageradas técnicas de seducción para satisfacer su apetito sexual descontrolado. Tal es el caso de la colegiala que se dirige a la biblioteca de la escuela para frotar sus senos contra la cara al bibliotecario y de esta manera obligarlo a tener sexo con ella.


No hay comentarios:
Publicar un comentario